26 feb 2008

LA ENTREVISTA_ LIBRO DE ESTILO

IV. La entrevista. Se puede considerar como un subgénero de la información básica o noticia. En este caso, su único objetivo es informar de las opiniones de alguien. Su formato puede ser el de preguntas y respuestas literales, colocadas después de una entrada informativa. También puede ser reportajeada, con un texto narrativo en el que se van colocando, entrecomilladas, las respuestas relevantes del entrevistado y se resumirán parafraseándolas, otras respuestas. En este segundo caso, sin embargo, la entrevista deja de ser un género para confundirse con la noticia o con el reportaje, que utilizarán citas de una o de varias personas.
De hecho, no debe confundirse la definición de la entrevista como género periodístico con la definición de ésta como técnica fundamental de obtención de datos y opiniones. En este segundo caso, su aplicación es común a todos los géneros, y naturalmente de primordial importancia.
Aparte de la elección entre los dos formatos básicos de entrevista, pregunta respuesta o reportajeada, el periodista debe aplicar las demás normas generales de organización del texto, y en particular deberá ordenarlo según la importancia de los temas y condensar las respuestas. Reproducir las respuestas de forma extensiva y en orden cronológico de su formulación no es sino una forma de esquivar la necesaria tarea de ordenar y condensar la información para que adquiera interés periodístico.
Recoger las frases más interesantes y llamativas dentro de varias respuestas y unirlas entre comillas para darles mayor sentido es lícito siempre que con ese ejercicio de condensación no se traicione el espíritu de las declaraciones ni se cambie el sentido de las palabras pronunciadas. Una entrevista literal estaría plagada de titubeos, repeticiones y errores sintácticos que el periodista debe legítimamente eliminar del texto publicado. Sólo en algunos casos en que el acento o la construcción de las frases del entrevistado resultan elementos sustanciales de la entrevista, sin la que ésta perdería gran parte de su sentido, se puede hacer una excepción. Pero sólo en ocasiones muy determinadas se podrá, por ejemplo, reproducir en letra cursiva expresiones literales del tipo «¡Ozú, mi arma!», cuando su sustitución por «¡Jesús, mi alma!» parezca subvertir el significado de la exclamación.
Otra regla imprescindible de la entrevista, en el caso del formato de pregunta¬-respuesta, es la de incluir una entradilla en la que se situarán con precisión y suficientes detalles la personalidad del entrevistado y las circunstancias o motivos de sus declaraciones. Cuando se utilice este formato, el entrevistador siempre tratará de usted al entrevistado.

No hay comentarios: