8 mar 2010

Visitamos el Instituto Ramón Carande y conocimos a ocho de sus estudiantes

El miércoles de la semana pasada, nuestra clase de Proyectos Editoriales y Comunicación, de CIEE en Sevilla, visitó el Instituto de Educación Secundaria Ramón Carande. Ocho de sus estudiantes ocuparon el tiempo de una de sus clases para hablarnos sobre su vida y preguntarnos a nosotros sobre la nuestra. El encuentro fue un poco más breve de lo que nos hubiera gustado, así que cuando el ruído ensordecedor de la campana que marca el final de cada clase nos indicó que teníamos que irnos, aún quedaban muchas cosas por contar.
No obstante, el intercambio de informaciones y experiencias puede ayudarnos a adquirir una visión más completa del instituto y de sus "habitantes".
Todo aquello que queráis preguntar a vuestros compañeros o que queráis compartir con ellos, podéis publicarlo como comentario de esta entrada del blog.

Entrevista a Encarnación Quiroga, psicóloga y orientadora académica del Instituto de Enseñanza Secundaria Ramón Carande de Sevilla. /jueves, 4 de marzo de 2010/

  1. ¿Nos podría recordar el nombre completo de los estudiantes de su centro a los que conocimos ayer, así como el ciclo formativo y curso en el que se encuentran? Juan Manuel Gandul Perea, Rosa María Díaz Caro, José Manuel Chía Pérez. Antonio Sánchez Marquez, Daniel Martínez Florea, Gabriel Amat León, Luís Eduardo Ponce Ojeda. Son todos de 4º de ESO
  2. ¿Cuántos alumnos estudian en el Instituto Ramón Carande? ¿Qué otras cifras o datos son relevantes para conocer este Instituto? 545 estudiantes, no hay otra cifra significativa
  3. ¿De dónde proceden en general los estudiantes del Ramón Carande? ¿Qué porcentaje de estudiantes es de etnia gitana? ¿Qué porcentaje es de países distintos a España? Proceden de dos colegios el Zurbarán y el Canela, que están ubicados dentro del Polígono Sur. Un 22% es gitano aunque ellos utilizan más el término "entreveraos" porque en realidad uno de los dos padres es payo. Un 8% procede de otros países, es decir, son hijos de inmigrantes.
  4. ¿Cuáles son los distintos ciclos formativos que ofrece el centro?  ¿Cómo los podríamos definir y en qué modo estos ciclos representan a los distintos perfiles de estudiantes que asisten al centro? Tenemos las cuatro modalidades de Bachilleratos, y un Ciclo Formativo de Grado Superior que se llama Actividades Físico Deportivas, creo que en Sevilla no hay ninguno mas por lo que vienen alumnos de toda la provincia.
  5. ¿Qué porcentaje de estudiantes del Ramón Carande entra en la universidad al terminar en el instituto? ¿A qué se dedican los estudiantes que no acuden a la Universidad? El porcentaje de estudiantes del bachillerato que accede después a la universidad es del 35%. El resto desemboca en los Ciclos Formativos de grado medio que se cursan en otros centros, en los denominados Programas de Cualificación Profesional Inicial, que los preparan para realizar profesiones de cualificación media (mecánica, peluquería, hostelería, electrónica, fontanería, etc.), o acceden directamente al mundo laboral sin titulación y por tanto sin cualificaciones profesionales específicas.

7 mar 2010

Fútbol y libertad

Por Catherine Collin
Uno de los recuerdos mas vividos del Señor Francisco Ruiz es una semana durante su juventud en que pasaba todos los días jugando futbol con sus amigos. El estaba en primer curso y hubo una semana en que la escuela fue cerrada – una sorpresa muy agradable para joven Francisco.
Para el resto de España, sin embargo, la semana no era una de felicidad sino una de luto y duda, como el dictador Franco había muerto. Mientras Francisco y sus amigos jugaban futbol sin ninguna preocupación, España estaba en un estado frágil y tenso.
Señor Ruiz, que ahora es profesor de Español en los Estados Unidos, tiene recuerdos de la muerte de Franco, pero como tuvo seis anos, la política no le interesaba mucho.
Recuerdo imágenes del único canal de televisión que teníamos – si, solo un canal! – del funeral del Generalísimo y de cómo había mucha gente triste y llorando en la televisión.”

La búsqueda de una carrera de Antonio

por Kristen Fakler

Cuando le pregunto a Antonio, mi padre español, si él puede contarme una historia importante de su vida, él sabe exactamente de que quiere hablar. “¿Estás lista?” me pregunta.
Estamos sentado a la mesa en la sala de estar. Antonio está llevando su bata de baño. El me dice que cuando terminó servicio militar, decidió regresar a su pueblo. Tenía veintiuno años. Él vivía con su abuela, sus padres, y su hermana menor. “La situación económica en casa era mala. Mi padre no tenía trabajo, y yo tampoco trabajaba porque había salido del ejercito,”Antonio me dice con tristeza. En enero de 1971, decidió venir a Sevilla a buscar trabajo.
Dioni, mi madre española, entra la sala y comenta a Antonio que su cuenta es muy larga. “No me interrumpes,” dice Antonio, y él cierra los ojos. No quiere olvidar aún parte de su historia. Dioni sacude la cabeza y sale.

Un perro andaluz

por Danny Hart

Cuando me dieron mi papel que dijo los nombres de mis caseras, estuve muy ilusionado: por la primera vez de mi vida, iba a tener un perro. Por todo de mi vida, he querido un perro y mis padres nunca lo permitieron. Antes de venir aquí, mi hermano mayor me dijo que iba a comprar un perro antes de mudarse a California. Estuve muy enfadado. Así cuando recibí mi casa y se escribió “perro”, me sorprendió.
Cuando llegue a mi casa el primero día, mi casera me trajo por todos los cuartos. Comenzamos en el pasillo con sus fotos. Pasamos por el primero cuarto, la cocina, y continuamos en al cuarto con muebles y mesas, todos cubiertos con fotos. En casi todas las fotos, había un perrito marrón y blanco. Me indico todas las fotos con sus estudiantes del pasado, y cada vez ellos tuvieron el perro en los brazos.

6 mar 2010

Así era mi campo

por Shae Rueckert

En España, el década de 1950 significó veces inquietante para la agricultura. Los efectos de minifundio, una resuelta de la fragmentación repetida de las tenencias de la tierra, y el latifundismo, que muchas veces llevó a la mala gestión de la tierra, se hacía visible. El cambio fue gradual, pero los efectos fueron considerados por muchos. Como resultado del aumento de los precios en los años 50, de medio millón de los trabajadores agrícolas salieron de la granja por la ciudad o fueron al extranjero para buscar una vida mejor.

Sin embargo, la granja no era un lugar de la lucha para todos. Matilde Nosch Montes, una residente de toda la vida de Sevilla, recuerda sus recuerdos de la finca de su familia con felicidad, no desdén. Para ella, la finca representaba un lugar para conectar con la naturaleza y para divertirse.

Paco y su Feria de Abril

por Jessica Svec

Paco nunca duerma en la noche. Él es la guardia seguridad a la residencia Santa Ana. Normalmente, está sentado toda la noche, es muy aburrido. El lea o mira películas pero las noches son muy larga. Paco es un verdadero sevillano que vive aquí por siempre. Una cosa Paco le encanta sobre su cuidad es la Feria de Abril. Cuando Paco era un niño, Feria estaba su semana favorita, especialmente las fiestas y las mujeres en los vestidos de flamenco. Todos los años, Paco participó en las actividades de Feria. Hay solo seis semanas hasta Feria, y Paco espero que él pueda disfrutar una semana muy especial de Sevilla.

Navidades más solitarias que antes

por Emily Eckhous

Chari, una ama de casa y la señora mia, está limpiando platos en la cocina y preparando un desayuno de pan y aceite para comer. El ruido del agua del fregadero sigue mientras Chari limpia y me conta una historia sobre la importancia de los días de fiesta para su familia.
“Ahora no es igual porque han fallecido mi marido, mi cuñada, mi suegro,” dice Chari. Pero cada año en el pasado, Chari y su familia reunia para la navidad, el fín de año y el día de los reyes.
“La navidad, el 24 de diciembre, era el día más importante para nosotros,” dice Chari. Ella dice que por las noches de la navidad ella preparaba la cena y toda la familia venia a su casa para estar junta. “Venía mis hijas, mi madre, dos hermanos, la madre de mi marido, una hermana y los sobrinos. Comíamos todos juntos y celebrabamos la navidad.”

De unas horas a las cinco de la mañana...

por Rachel Schmitt 

Remedios Arincon Borrachero, “Reme,” la señora con quien vivo en Triana, trabajó por 35 años en la fábrica de tabacos de Sevilla. A 18 años ella empezó a trabajar del año 1965 hasta el año 1980, cada día de las cinco por la mañana hasta las tres por la tarde.

“Se entraba por la mañana, destinaba a una maquina, en cual grupo, con 5 mujeres y un jefe de máquina… una maquina grande y avanzada…” Reme dice explicando su rutina. Las trabajadoras tenían una cantidad específica para hacer cada día, como diez mil cartones de cigarros o algo así. Ellas mantenían la máquina para hacer un paquete de tabaco a una velocidad muy rápido. Y no se descansaban. “Teníamos media hora para comer, tomábamos café cuando trabajamos,” ella explica. Cada vez cuando terminamos, pasábamos por un registro para averiguar que no habíamos robado ningún tabaco… cogíamos una ficha después y entonces teníamos que ducharse en la fábrica.”
En un tiempo cuando no había muchas oportunidades para las mujeres, mujeres de todos barrios de todos partes de Sevilla conseguían su independencia trabajando en la fábrica. “Muchas de las mujeres eran de San Bernardo y lo más de Triana,” declara Reme.

5 mar 2010

Independencia y memoria a través del apartamento

Por Lauren Sieben

Con 35 años, Elisa ya recuerda con gran detalle su niñez. Para ella, no es una tarea demasiado difícil — ha pasado toda la vida en el mismo apartamento situado en el barrio Triana en Sevilla.

Sentada en la habitación que ahora se usa como el cuarto del ordenador, Elisa ya se puede imaginar con precisión como fue la organización del mismo cuarto hace 20 años. Señala dónde estaba su cama, alrededor del muro con la ventana, y la de su hermana, en un desván al otro lado del cuarto. “Esta era mi cuarto, mi vida,” ella explica, aunque ahora hay cierta distancia entre ella y la vida del barrio. Sus amigos se han mudado y los vecinos han cambiado varias veces, y por lo tanto, ella no conoce a cada persona en la calle como antes. “No soy una maruja,” ella ríe, explicando que si fuera, conocería mejor a la gente de la cuadra. “No entro dentro de este ‘maruejo.’ ”

7 ene 2010

ODA A CARMEN

Por Ryan Bramlett

Al finalizar un año de estudios y experiencias en Sevilla, Brian se despiede de su mejor amiga y compañera.

Carmen mi amor, me encontraste al fin del invierno en un taller de bicicletas a la alameda. Tu cuadro, rojo como una manzana y tu manillar plateado me atrajeron desde el fondo de la garaje. Juntos, paseábamos por Sevilla durante la primavera. Me llevaste por el Paseo de Cristóbal Colón, debajo de las palmeras, al lado del Guadalquivir. Descansábamos al Parque de los Príncipes antes de volver a casa en Triana, el barrio desde el que viene tu nombre. Carmen, tu eres el símbolo romántico del de la primavera; tu eres el espíritu de viajar.


Al principio del verano, cuando mis otros amigos se fueron, tu quedaste conmigo. Me esperabas con paciencia dentro de un cuarto pequeño mientras yo viajaba por Europa. No había ni una ciudad en la que no te extrañé.

En la alameda, yo tomando un café, tu a mi lado, mirábamos como se caían las hojas grandes de los árboles. Cuando se te quitaron la sillín, yo maldije el mundo. Cuando perdiste un pedal, yo te arreglé. Carmen, tu eras la única constante durante un año de cambios. Tu me enseñaste Sevilla a los quince kilómetros por hora.

Hoy, con una lagrima en el ojo, te vendí al mismo taller en el que te compré. Mañana, con el final del año, me voy. Carmen, como la de Triana, nuestro amor nunca podría durar.

SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR LO QUE AMA, publicado en más+menos 13

por Valerie Hartshorn

Angie, una transexual de 29 años, trabaja como peluquera y como coordinadora voluntaria en el área de transexualidad para Colega, abandonó su casa en Venezuela hace dos años en búsqueda de aceptación social, paz interior, y un gobierno que financiara las operaciones de reasignación de sexo en España.

"En Venezuela no tienen la palabra "transexual". Ellos sólo dicen gay o lesbiana. Pero nosotras no somos gay. La sociedad tiene esta idea equivocada de que tú eliges ser gay o transexual. Pero los gays nacen gay, y es lo mismo para los transexuales. Actualmente hay una campaña para cambiar la palabra de "desorden" a "disforia": Nosotras nacemos en un cuerpo diferente a nuestra mente. Nosotras todas tenemos la capacidad de razonar, y nosotras sabemos que en apariencia nuestro cuerpo indica "masculinidad" mientras que interiormente, nosotras nos sentimos y actuamos de manera femenina. Nosotras somos mujeres. Desde edad temprana, yo me comportaba y vivía mi vida como una chica. Mis padres me apoyaron. Ellos solían hacerlo.

6 ene 2010

UN DÍA EN LA VIDA DE UN CASI-MEDIO-AMBIENTALISTA

por Ryan Bramlett

Durante una época en que la conciencia sobre el medio-ambiente esta mas alta que nunca, un casi-medio-ambientalista vive en un mundo de ansiedad. Cada decisión esta influido por la pequeña voz verde en su mente, cada indulgencia contaminada por la aguafiestas que es su culpabilidad.

9:00. Hace frío dentro de mi habitación cuando me despierto. Normalmente, intento no encender la calefacción. Es que usa mucha electricidad y prefiero dormir llevando ropa pero ahora, la pequeña consumidora me seduce desde el estante. Con fuerza, la resisto y voy al cuarto de baño para ducharme. El agua caliente moja mi cuello y brazos, un poquito de calor por fin; nada me ayuda despertar como una ducha bien calentita. De repente, una alarma enciende al fondo de mi mente. “Ya has usado bastante agua” dice. “Vives en un desierto” dice. Intento no hacer caso durante unos minutos pero no puedo quitármela de la cabeza, así que cierro el agua y voy para mi habitación fría.

9:15. Me pongo una camisa blanca. Está manchada todavía porque no uso agua caliente en la lavadora. ¿Sabes cuanta energía requiere calentar y mantener caliente el agua1? Pues mucha.

10:00. El café es un pequeño fracaso medioambiental (a menos que vives en America del sur, África central, Hawai, o el sudeste asiático.) El dióxido de carbono producido por transportarlo desde allí a Colorado me pesa en la conciencia. Pido una taza. ¿Y el dióxido de carbono producido por transportar el petróleo a Honduras para llenar la cisterna del barco usado para transportar el café a mi país!? Enojado, tomo el café pero no lo disfruto. Compro un donut en doble envase de plástico que tiro a la basura. Me marcho del café de prisa.
Y el vaso era de Styrofoam2, por dios.