Por Lauren Sieben
Con 35 años, Elisa ya recuerda con gran detalle su niñez. Para ella, no es una tarea demasiado difícil — ha pasado toda la vida en el mismo apartamento situado en el barrio Triana en Sevilla.
Sentada en la habitación que ahora se usa como el cuarto del ordenador, Elisa ya se puede imaginar con precisión como fue la organización del mismo cuarto hace 20 años. Señala dónde estaba su cama, alrededor del muro con la ventana, y la de su hermana, en un desván al otro lado del cuarto. “Esta era mi cuarto, mi vida,” ella explica, aunque ahora hay cierta distancia entre ella y la vida del barrio. Sus amigos se han mudado y los vecinos han cambiado varias veces, y por lo tanto, ella no conoce a cada persona en la calle como antes. “No soy una maruja,” ella ríe, explicando que si fuera, conocería mejor a la gente de la cuadra. “No entro dentro de este ‘maruejo.’ ”
Pero Elisa todavía está conectada con su pasado a través del apartamento, y la habitación de su infancia, todavía llena de las reliquias de varias épocas de su vida: las fotos de familia, de amigas, de ex-novios; una librería y un armario que han ocupado la habitación desde que ella puede recordar; y una colección inmensa de discos compactos, libros y muñecas, vestidas en trajes de esquimal y hawaiano.
Elisa, a diferencia de muchos españoles que tienen la misma edad, tenía la suerte de quedar en el apartamento de su infancia después de que sus padres se mudaron a otro parte de Sevilla hace tres años. No se ha afectado a ella el nivel del desempleo en España, un factor que impide un gran porcentaje de la población que de otra manera podría independizarse de la familia. Algunos grupos prevén que el paro en el país subirá a 19 por ciento en 2010, y el número asombroso de desempleo entre los jóvenes – 40 por ciento – también indica la situación económica grave en España. Por consiguiente, no es poco común en España que los hijos con 30 y 40 años ya viven con los padres.
Elisa explica pronto que el piso no es un regalo gratis de su familia — paga la renta cada mes a sus padres — pero ella ha aprovechado de la oportunidad única de independizarse sin pareja y con su propio sueldo de su trabajo en una empresa de transportes.
No me ha dejado
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Yo se es cliché decir esto, pero realmente, este captura la experiencia
para mí. Mi tiempo en Sevilla fue una experiencia de toda una vida y yo
nunca lo ol...
Hace 15 años

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